Cómo enseñar lectura crítica: 3 consejos

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Lectura crítica

La lectura crítica sirve para poner a prueba la capacidad de un estudiante para comprender una obra o un texto. Actualmente, es un componente importante en los procesos de evaluación en la escuela, debido a que se utiliza como forma para comprobar que el estudiante ha entendido muy bien un tema, sin importar si es de humanidades o de ciencias exactas.  El Gobierno colombiano, desde hace más de una década, ha modificado el proceso de evaluación nacional para implementar la lectura crítica, cambiando el tradicional método de memorización de conceptos. Además, no solo ayuda a en los procesos evaluativos en la escuela, sino también a fortalecer el pensamiento crítico de la persona. La lectura crítica tiene muchos beneficios. Hoy vamos a mirar cómo enseñarla e implementarla.

La lectura crítica desde la pregunta


Un buen lector, cuando compra un libro, tiene en su mente una pregunta clave ¿Qué relación tiene el título con lo escrito? A partir de ahí se empiezan a sacar las inferencias y a comprobar si hay relación entre lo que se propone inicialmente en una obra y lo que se escribe. Si no es así, este lector ya comprobará que hay errores y falacias. Las inferencias ayudan a comprobar los argumentos de un texto. Y esto se desarrolla por medio de la pregunta. En un aula de clase, antes de iniciar con la lectura de una obra, una novela, un cuento, un artículo de opinión es necesario que el docente empiece con preguntas: ¿De qué se trata posiblemente el texto? ¿Cuál es la relación del título con el autor? ¿Qué tiene que ver tal palabra con la obra? Etc. Así mismo, después de cada capítulo se evalúa el proceso de comprensión lectora, por medio de preguntas sobre lo leído. Sin embargo, hay dos formas de evaluar. La primera es por medio de preguntas con respuesta única, ejemplo ¿de qué color era la camisa del personaje? Esta forma busca mejorar la memoria, dejando de lado el pensamiento crítico. La segunda forma es más conveniente, debido a que la pregunta se desarrolla a partir de la opinión del lector y de su comprensión lectora. Un ejemplo es el siguiente: ¿Tiene que ver el color de la camisa del personaje con sus acciones a favor del cuidado del planeta? Suponiendo que el personaje tenga una camisa verde y realice acciones de reciclaje.

Pero la pregunta no se desarrolla a la deriva o por simple casualidad. Es indispensable que el docente las relacione con un objetivo, el de fomentar una posición a favor o en contra. Pero no se debe mirar esta posición desde los extremos; estar a favor o en contra no es afirmar si es bueno o malo lo que el autor escribe; si no que el estudiante comprenda a reconocer los argumentos expuestos en el texto.

La inferencia y la toma de posición


Todo texto está escrito bajo la experiencia del autor sobre un tema que él conoce en profundidad. Los lectores pueden reconocerse en ese texto, porque han tenido una experiencia similar. La literatura de ficción presenta historias atrayentes para un tipo de público específico, que no ha vivido esa historia, pero siente atracción por la forma en que se narra. La toma de posición es sentirse apegado a las ideas del autor o despegarse de él. Un artículo de opinión se trabaja desde la perspectiva de que el lector está a favor o en contra de la opinión del autor, porque sabe reconocer los argumentos expuestos sobre un tema polémico. En este punto es necesario que el estudiante sienta agrado con lo que lee y pueda expresar libremente, sin imposición, su agrado. Es necesario que se incite a lecturas suaves, de poca complejidad, pero de gran atracción, para iniciar al estudiante a sentir empatía con un autor o con un tipo de literatura específica. Luego, sí es necesario darle lecturas más complejas, según la edad.


Reconocer los argumentos


Para enseñar la lectura crítica no hay mejor fuente que los periódicos nacionales, en donde columnistas escriben sobre un tema político. El docente puede inicialmente trabajar sobre un tema de interés general para que el estudiante exponga su posición sobre el tema. Pero debe hacerlo mediante un argumento válido, y no simplemente desde su parecer.

El estudiante debe señalar, subrayar y diferenciar entre la opinión del autor y los argumentos que expone. En un artículo de opinión es fácil. Los argumentos son premisas que se toman de una fuente confiable que refuta, contradice o afirma algo sobre un tema. Este tipo de trabajo se desarrolla como un taller, en el que primero se pone ante el estudiante un tema y luego, mediante una mesa redonda, se argumenta a favor o en contra. Luego el estudiante bajo la guía del docente debe leer artículos sobre las distintas posiciones. Estos textos deben ser escritos por expertos en el tema. Luego de la lectura, se sigue la mesa redonda, pero se añaden preguntas, como las mencionadas en el primer apartado de esta entrada. Es recomendable que el estudiante exponga su opinión citando a expertos y evitar que lo haga simplemente desde su perspectiva.

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